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viernes, 21 de marzo de 2014

Siglo XVII La Opera en Francia. La Tragedia en musica. Lully


La Opera en Francia. La Tragedia en musica. Lully 

 

Precursores

 

En Francia desde el siglo XV, destaca el gusto por la fiestas lujosas y espectáculos brillantes (desfiles de carrozas, llegadas de Soberanos) y sobre todo las danzas que se intercalan en acontecimientos como los entremeses en la corte de Borgoña, mascaradas y torneos.

Bajo la influencia de las guerras de Italia , en las que participan Carlos VIII , Luis XII y Francisco I , el género evoluciona y se enriquece. Los poetas franceses y los coreógrafos italianos colaboran para conseguir una acción dramática , que se expresa en un texto cantado acompañado por la orquesta y salteado de danzas que componen el espectáculo. Una puesta en escena suntuosa y espectacular en la que a menudo se utilizan hasta máquinas y decorados animados que realzan el fasto de las representaciones. Esta forma musical en parte danzada se denomina Ballet de Cour (ballet de corte) , que es una especia de ópera ballet o comedia ballet. .

El más conocido de ellos es el Ballet cómico de la Reina, creado por Baltasarini , para las bodas del Duque de Joyeuse con Margarita de Lorraine , hermana de la reina. Está compuesto de una obertura, de recitativos, aires y coros, danza, en definitiva todos los elementos del drama lirico.

No obstante habrá que esperar a los tiempos del cardenal Mazarino para que se introduzca en Francia, la ópera italiana y sus recitativos que darán coherencia a esta forma de arte que es la opera.

 

De forma paralela a esta evolución, la polifonía tiende a desaparecer en provecho de la monodia. Con el fin de entender mejor los textos,  una única voz superior ejecuta o canta la melodía y las demás partes instrumentales o vocales la acompañan y sujetan. La escritura contrapuntística que atribuye igual importancia a todas las voces, se va sustituyendo por el acompañamiento de acordes. Se forma l´Air de Cour (aria de corte) de carácter ilustrado y elegante opuesto a la canción popular, menos refinada. Pierre Guedron y Antoine Boesset que ignoran los descubrimientos de los italianos, son ejemplos de esta forma.

Animadas por el todopoderoso Mazarino, las compañías de teatro italianas ofrecen en Paris representaciones de óperas.

 
Cavalli (1602-1676) representa su Xerse con ocasión de las bodas de Luis XIV en el que van apareciendo entre acto y acto un ballet de Lully y culminando con la aparición al final del Rey Sol, todo ello muy típico del gusto parisino.

El 28 de junio de 1669, Perrin con el apoyo del ministro Colbert crea en Paris una Academia Real de Música. La inaugura en 1671 con Pomone, una pastoral en cinco actos y un prólogo, con música de Cambert. El hecho fue acogido con éxito y señala el nacimiento de la opera francesa.

                                                   
Con todo, las diferencias con el drama italiano son esenciales. El convencionalismo que la opera exige tiene su mayor enemigo en la literatura francesa; nada menos propicio a lo operístico que las tragedias de Racine o Corneille símbolos de la época. Por esto, los ideales de la academia de Baïf no tienen consecuencias musicales directamente revolucionarias: la monodia, el aria francesa, aparece ligada a una declamación silábica, sostenida por un complejo edificio armónico, más atenta a la libertad rítmica que a la expresión pasional.

 
Por otra parte el absolutismo de Luis XIV impone un lujoso y ornamental estilo de corte, tiránico en todas las manifestaciones culturales y absolutamente opuestas a la libertad de las pequeñas cortes italianas.

 
Pero el encuentro con el melodrama italiano hace posible una evolución en la música francesa, que no permanecerá ajena al italianismo que influye en toda Europa. Son artistas italianos los protagonistas de la creación del gran ballet de corte. De los simples intermedios puramente ornamentales  se llega al ballet (Le ballet comique de la reine de Baltzarini 1581, es un paso decisivo) en  él que se junta todo : arias, danzas, música instrumental.

La entrada creciente del argumento y la influencia de la pastoral italiana hacia un género más amplio preparan la reforma de Lully.

 

LULLY. (1632-1687)

 
De origen florentino, llegó a Francia en 1643 y en 1661 se nacionaliza. Perfecto cortesano y hábil hombre de negocios  se convierte enseguida en el primer compositor de Luis XIV.  Con el apoyo del Rey se convierte en maestro de cámara y superintendente de la música del Rey. En 1672 compra a su rival Perrin la Academia Real de La Música  en la que ejercerá un poder dictatorial, muy acorde con su carácter intrigante y prepotente. Colmado de riquezas y fama compone una ópera por año y ensombrece a todos los compositores de dramas de su época , Charpentier , Campra , Clérambault. Muere en 1687, dos años después del nacimiento de Bach y Haendel , como consecuencia de una herida que se provocó con su batuta de director de orquesta.

 
Su obra.

 
Primero fue violinista y compositor de Ballets y aires dentro del estilo italiano. Emprenderá después la composición de comedias-Ballet con la colaboración de Moliere ( L´ Amour Medecin ; George Dandin ; Monsieur de Pourceaumagnac; Le bourgeois Gentilhomme ). En la última parte de su vida compone trece operas con los poemas de Quinault , entre los cuales , Cadmus y Hermione , Alceste , Thésée y Armide son los más conocidos.

 
Innovaciones:

 
Las obras de Racine y Moliere como dijimos eran incompatibles con el convencionalismo de lo operístico. Por esto la primera espuela para Lully serán los intermedios de Moliere donde corre una vida espontanea, saltarina y sensual. Sin embargo el gran colaborador de Lully es el Poeta Quinault, ambos emplean un título significativo para sus obras : la tragedia en música en donde se trata de llevar a la opera los ideales de la gran tragedia francesa.

 

Lully como todos los compositores franceses quiere encontrar un recitativo adecuado a la lengua francesa. Es un recitativo silábico, medido inexorablemente al ritmo de danza sin contraste con el aria.

Los elementos más característicos del gusto francés: mitología, como símbolo del gran halo escénico, importancia decisiva del ballet, perfecta inteligibilidad del discurso poético, obertura francesa, gusto ornamentalmente descriptivo para el trabajo orquestal es llevado por Lully al máximo de eficacia.

 
Una reforma francesa llena de espíritu italiano, perfectamente perceptible hoy, oída su música sin el gran aparato de la fiesta cortesana. Los violines de la orquesta de Lully, nervio que unifica tanto elemento disperso, la flexibilidad del recitativo, sus coros a lo Carissimi y sus melodías que hoy se pueden oír solitarias, son buenos testimonios italianos fundidos  con lo típicamente francés.

 
Lully puede considerarse como el creador de la opera francesa. Aunque sus melodías no tienen una calidad excepcional, ni su armonía es nada revolucionaria; aunque no pueda considerarse como el inventor de la opera ni de los elementos que la constituyen, sin embargo otorgó a esta forma una perfecta cohesión.

Sus temas que se extraen de la mitología griega, si bien desprenden una evidente monotonía, no les falta cierta grandeza, muy a imagen y semejanza del Siglo de Luis XIV.

 
La Obertura al contrario que los italianos tiene: Movimiento lento, allegro fugado y retorno al movimiento lento). Es la obertura a la francesa, precedida de un prólogo formando un Ballet de Corte en homenaje a la gloria del Rey.

 
Al igual que los florentinos, Lully otorga una importancia esencial al Recitativo – que se acerca mucho al parlamento- y que se acompaña al principio por el clave y después por la orquesta. Los coros obtienen poderosos efectos dramáticos que agigantan la majestuosidad de la obra.

 
Lully sobresale en la música descriptiva; las sinfonías expresivas, páginas para orquesta unen las diferentes partes de la obra. Pero Lully no se interesa ni por la armonía, ni por la orquestación: escribe la estructura o base de la obra y deja a sus alumnos el desarrollo. El Ballet ocupa un papel principal en sus óperas y a lo largo de un siglo, la música instrumental europea tomará  en parte sus formas: Minuetos , gavotas , chaconas , bourres.

 
Mas intelectual que sensible, Lully aportó al género de la opera todas las cualidades y características del clasicismo: equilibrio majestuosidad, grandeza pero también con inconvenientes tales como una fría solemnidad y falta de fuerza y vida dramática y un ritmo excesivamente lento en el desarrollo de la acción.

 
Aquí algunos ejemplos de Lully

 
Armide- Overture (Obertura de forma y estilo típicamente francés)

 
Armide - Aria recitativo " en fin il est dans ma puissnace"

 
La principal aportación de Lully y Quinault fue la de crear un continuo sonoro en el que se establecen pocas diferencias entre las arias y los recitativos, configurando una forma de expresividad natural muy eficaz a la hora de cautivar a los espectadores que se anteponía al virtuosismo vocal de la ópera italiana. El paradigma de la nueva ópera francesa es el recitativo "Enfin, il est en ma puissance" de Armida,  una música muy  lejos del virtuosismo y de la melodía italiana. Obsérvese la magistral falta de contraste entre recitativo y aria.

 

El burgués Gentilhombre.  Esta obra reproduce el género de la comedia-ballet a la perfección y es, en sí misma, una de las obras maestras del género.